Es de vital importancia esforzarse uno mismo por querer conocerse. Es necesario el autoanálisis, realizar examen de conciencia, explorarnos por dentro con cuestiones diarias. Dedicarnos un mínimo de tiempo a revisarnos, de manera sincera, de un modo abierto y de tratar de comprendernos.
A veces me gusto poquísimo, miro dentro de mi y reconozco a lo lejos, esas pequeñas vocecillas, chillonas algunas veces, otras ( y estas son las más peligrosas ) sutiles y melódicas, cual cantos de sirena, transformándose en desconfianzas, en miedos, incluso en dudas que me llevan a tomar posiciones nada agradables. Es ahí, justamente ahí cuando me enfado conmigo por no ser como yo creía que era, como quiero llegar a ser. Si consigo explicarme porque esas ideas afloran en ocasiones en mi, podre encontrar la manera de ignorarlas, podre ver más colores sobre los colores, podre ver lo que ahora no veo claro o simplemente seré capaz de neutralizarlas para hacer que desaparezcan por si solas.
Me tenía por buena persona, es más no creo haber hecho nada para ser lo contrario pero ¿ quién debería juzgar eso ? Sería poco modesto ser uno mismo quien se vote y a pesar de todo, francamente yo he pecado de haberlo hecho, no una, muuuchas. Es en esta etapa de mi vida, ya rondando casi los 39 cuando se que puedo mejorar las cosas, que puedo ser mejor, y si eso es así, entonces no soy realmente la imagen que proyecte de mi para mí misma y eso…. Eso si que voy a lucharlo y a trabajarlo, porque sé que tengo muchas cosas que mejorar y porque no me gusta el autoengaño.
Tengo el deber y el derecho de ser feliz y por lo tanto la obligación de perfeccionar mi alma y mi energía, tener la capacidad de hacer feliz aun a más personas y de hacerme feliz por lo tanto a mi. Me pregunto … ¿ Seré capaz ?.

No hay comentarios:
Publicar un comentario